lunes, septiembre 08, 2008

Error 404 not found

Estoy en el suelo sintiendo su frío, el que congela mis huesos. Mientras eso pasa solo río
No es cuestión de alegría, es cuestión de actitud...
Creo no poder salir de mi cabeza cierro las ventanas y la oscuridad de tu belleza se hace presente...
Mi cuerpo no quiere moverse... sonrío, sigo sonriendo.
La sensación de encierro no quiere morir
Escucho la voz del silencio a lo lejos, el murmullo de sus movimientos ilumina mi cerebro
Al abrir las ventanas:
Pero ya no es igual, ni parecido es otra imagen, espejismos de mis sensaciones
Ayer cuando te vi partir tan solo quería besarte por última vez
La fotonovela sigue pasando por fuera de mi ventana mientras mi cerebro se retuerce cuando mi cara sonría sin parar...

martes, agosto 12, 2008

Una tarde de SUERTE

Las botellas desfilaban vacías en la arena, la conversación, la excitación, el grado de desinhibición era alto. Después de algunos joints le dieron ganas de ir al baño; detrás de una roca estaba bien. La bebida estaba haciendo su efecto, dentro de aquella gran cantidad de nuevos compañeros que veían cómo el horizonte se ponía más lejano y borroso. Era una tarde de aquellas en que cualquier cosa puede pasar.
Al salir de la roca, se pone a observar, el mar, el cielo, las nubes y pone atención al sonido de fondo. En el escenario recién había terminado una banda, mientras se arreglaban los instrumentos de la próxima. En música envasada, ponen Skalariak. La gente comienza a bailar en sus respectivos puestos, mientras Andrés avanza por entre medio para poder escuchar con mayor fidelidad las canciones (le gustaba Skalariak). Se dirige hacia el escenario por entre medio de sus nuevos colegas, observando a las chicas que bailaban con frenesí. Sin embargo, su atención es llamada por una niña voluptuosa que sin duda los efectos del alcohol ayudaban para tener una mayor legibilidad de su hermoso cuerpo, sus caderas, su CULOTE, era increíble!, grande pero no grosero.
Mientras caminaba, se podía sentir el bullicio de las personas al conversar, gritar. El sonido de los tambores y las danzas exóticas que solo son expresadas en un estado etílico máximo, se hacían evidentes. Se acercaba cada vez más, solo pensaba en darle un poco de compañía, preguntar alguna cosa entretenida, para luego… uno quien sabe. Completamente decidido, sin prejuicios más que su belleza, se acercaba a la chica. Cuando solo faltaba un par de metros se acerca un pelmazo, la abraza y la besa.
Andrés quedó afectado por tal acción tan repentina, sin embargo se da cuenta, de un momento a otro, que el pelmazo no era menos que el novio.
Las posibilidades de entablar una conversación seria con la chica, en esos momentos era realmente compleja, la actitud del pelmazo era la de un ganador. No era para menos, se estaba morfando a la mejor chica de la playa, la chica más linda de la universidad –al menos por ese día y con efecto directo de alucinógenos–.
Cuanto más se acercaba Andrés, con mayor definición podía ver el trasero de aquella chica. Pero no había nada qué hacer… solo podía ver. Podríamos decir que es algo parecido lo que se plantea en la jerga futbolística (en alusión a las copas de campeonatos), ese culo “se mira pero no se toca”. Sin embargo, para Andrés nada era imposible esa tarde.
Con mucha confianza se acerca a la pareja con un solo objetivo en su mente. En el momento de pasar por el lado de la chica, con un gesto técnico que solo tienen los profesionales, le toca el atlético trasero. Fue casi una palmadita con un sutil apretoncito proporcionado mecánicamente por el dedo pulgar y el indice de su mano derecha. Mientras la pareja se daba un beso.
Nada era imposible.
Andrés, después del primer momento más deleitoso de la tarde, se pone a caminar. Siguiendo el sabio consejo que le dio un amigo: “camina fuerte y con mirada al horizonte. Si algo te preguntan; ‘hacete boludo loco. hacete boludo!!’”.
Ya había pasado un par de metros cuando repentinamente siente que le tocan el hombro y, al instante, escucha una voz enfuscada de hombre preguntado:
–¡¡¿TU LE TOCASTE EL CULO A MI MINA?!!
Se notaba un poco de impotencia en aquellos gestos.
Andrés, con mucha tranquilidad y siguiendo el sabio consejo, decide preguntar:
–¡¡¿¿Cuál mina??!!
–esa que está ahí. –señala el joven a la escultural niña, que miraba con cara de desconexión
–jamás la había visto loco, y no podría hacer algo como eso y menos con el pololo al lado. huevon te lo juro por diosito que no lo hice! –con un gesto que realmente rayaba lo patético para un agnóstico, se lleva la mano derecha empuñada a la boca, mientras besa los dedos pulgar e índice para luego apuntar al cielo seguido con una mirada a la nubes, como mirando a dios.
La reacción que se podía esperar de aquél gesto era variada, sin embargo la sorpresa de Andrés fue máxima al recibir una cariñosa tomada de mano, por parte del pelmazo, y un abrazo fraternal. De esos que se dan los amigos del alma, de esos que uno se da cuando no ve a una persona por mucho tiempo. En el momento del abrazo el sujeto le dice a Andrés:
–Disculpa loco, la dura que eres muy buena onda.
Era un gesto de fraternidad. Andrés replica:
–Tranquilo, pero trata de ver bien.
Andrés, con una felicidad que desbordaba su boca, se retira hacia el escenario esperando más sorpresas esa tarde, estaba recién comenzando.

miércoles, diciembre 12, 2007

La violacion de la pyme

En Chile se mantiene una estructura económica basada en la legislación y, como una suerte de arbitro de un partido de fútbol, al estado. Me refiero al control que tiene el estado, en el caso de la economía con un ministerio ad hoc a la problemática (ministerio de hacienda), sobre las inversiones (internas y externas), exportaciones e importaciones. Este control se basa específicamente en lo que se llama tasas de interés, que actúa como controlador de las acciones hecha por inversionistas extranjeros y nacionales.

En la inversión interna del país existe una variada gama de problemáticas, muchas veces de condición histórica y, –que mayoritariamente– son agravadas por intereses personales e ideologías políticas, que impide que podamos desarrollar nuestra economía de una forma participativa, activa e interesada por parte de la población. La necesidad e interés social por surgir a costa de cualquier circunstancia, agravado por un sistema facilista como lo es el sistema neoliberal, conlleva a la secularización de la sociedad en distintas clases sociales.

Dentro de esta gama de clases sociales, que nacieron bajo la actual estructura económica y que se presenta bajo el amplio alero de clase media , está la del pequeño y medio empresario. Éstas nuevas clases sociales, se enmarcan dentro de la secularización necesaria para la sobre vivencia del sistema neoliberal, son personas que están dentro de los parámetros 35 a 55 años de edad, que ha trabajado varios años en una gran empresa, la mayoría multinacional, y que tiene un segundo ciclo de la vida económica como lo define la ley de psicología de Keynes.

Éste segundo periodo se caracteriza por la capacidad de inversión y ahorro que tiene el individuo, ya que desde el momento que es echado de su trabajo por antigüedad o simplemente se jubila anticipadamente, obtiene beneficios, activos, dinero. Si viene cierto el dinero no es una gran cantidad en términos macro económicos, es una cantidad suficiente para embarcarse en una aventura micro empresarial en donde tiene la capacidad de invertir en una maquina, adquirir capital, y crear su propia micro empresa.

Dentro del sistema productor de Chile, la creación de micro empresas podría representar a lo que se llama división del trabajo en una fabrica. Porque la micro empresa le ayuda a la producción de pequeñas cosas a las grandes empresas. Por ejemplo en un taller de costuras, el dueño tiene 6 o siete maquinas que su valor relativamente bajo. Contrata a 10 personas 6 personas encargadas de las maquinas, dos planchadores y dos cortadores de las telas para hacer las cortinas. Las grandes empresas contratan a varios de estos pequeños talleres para satisfacer el stock de cortinas de sus numerosas sucursales. Así estas grandes tiendas se aprovechan de la poca experiencia de estos pequeños empresarios, pagándoles poco por las cosas que producen y llevándose toda la plusvalía de la mano de obra a sus mostradores. Vendiendo en sus tiendas verdaderas obras de artes por un precio justo, pero que sin duda, las personas que hacen esas obras, no tienen idea del verdadero valor de lo que están produciendo su trabajo.

Los bajos costos que las grandes tiendas pagan a estos pequeños talleres, se ven reflejado en las pocas posibilidades que da el pequeño empresario a sus trabajadores. Muchas veces las condiciones de trabajo son básicas, sin un lugar donde comer, sin un baño con las comodidades mínimas y con trabajadores sin contrato, por ende, sin imposiciones para su vejez, sin previsión de salud y con el miedo latente de tener que trabajar porque en cualquier momento lo pueden echar y quedar en la calle. Como son pequeñas empresas el poder de sindicalización es mínimo, y la sinergia de sus trabajadores para luchar por beneficios en su trabajo también.

Pienso que toda esta secularización de la producción es para mantener a la población sin poder, sin poder de expresarse, sin poder luchar por mejorar las condiciones mínimas; de infraestructura, de normativa, etcétera. El crecimiento de la micro empresa de estos últimos años se ha visto favorecido por los gobiernos que hemos tenido, que sin duda han tenido una actitud mas que conciliadora con la clase gremialista y favorece la secularización de la producción. Entregando bajos beneficios y, si bien no hay monopolios, existen pocos empresarios dueños de los activos y pasivos de nuestro país.

viernes, noviembre 02, 2007

La alegria de ellos es nuestra condena

Cuando pensamos en que todo va a salir bien, cuando creemos que las cosas están listas, cuando damos un hecho por confirmado, pasa algo que nos caga la existencia.
Nuestra economía, nuestra división, nuestra secularización social; la clase trabajadora, los microempresarios, los políticos, los especuladores, la televisión y, hasta, la música está expuesta a la dominación burocrática ineficiente.
Hace dieciocho años, por la televisión se mostraba un spot político que decía: “Chile, la alegría ya viene”.
Estábamos en una situación critica, necesitábamos algo que nos hiciera revivir de tanta maldad, de tanto engaño, muerte y violación. El pueblo creyó en esa frase, sin saber realmente lo que nos esperaba. Daban por hacho que íbamos a surgir socialmente hablando, pues, las religiones, la gente, las comunidades, las juntas de vecinos, las tendencias culturales estaban abocadas a un solo objetivo: derrocar el yugo militar cabrón que tenían desde hace casi veinte años.
El fin de esa estructura anti todo lo positivo para un ser humano, significó el regreso a la “democracia”; la concertación ganó los votos y se quedó con el sillón (literalmente, seguramente en poco tiempo van a embargar la moneda jaja). Primero con dos gobiernos democratacristianos y dos gobiernos “socialistas”. Con la exclusiva dominación de la economía y aprovechando sus “beneficios” a su máximo esplendor. Entre los beneficios; robar, una distribución de ingresos terrorífica, vendiendo el cobre, el agua, la luz, los bosques, los trenes, destruyendo flora y fauna, con transantiago, bio-vías transvalparaiso, etcétera.
Toda esta desgracia ha llevado, lamentablemente, a que el pueblo se incline por una opción de derecha para las próximas elecciones. A la posibilidad que un payasito, que le gusta participar también del circo, se haga cargo del país. Un payaso que está acostumbrado a jugar con avioncitos y futbolistas, que ahora nos quiere hacer jugar a nosotros, como peones, dentro de su tablero de ajedrez.
Mientras la izquierda se queda adorando viejos ideales, ideales muertos, pensando en realidades ajenas, con un discurso apolillado. Creando peñas inútiles en las universidades para cooperar con Venezuela y Cuba (jaja la huevada distorsionada). Fumando marihuana en el jardín botánico de Viña del mar o en el parque forestal en una de las tocatas de quilapayún, congreso o inti-illimani.
Con integrantes del partido que son arrogantes, cultos, apoyando y organizando tocatas de grupos anarquistas, NOTESE!! ANARQUISTAS, de España. Sin duda están más perdidos que los de derecha.
Y acá está uno, viendo como roban, dejan que los asesinos hagan perro muerto porque la justicia vale nada, que el trabajador se aliene con las tetas de la Marlén, viendo al jipi Hirsh en foros donde se habla de sustentabilidad ecológica, siendo que el pueblo tiene hambre!!
A veces prefiero pensar que estamos en dictadura porque los revolucionarios se autocensuran, mientras a los socialistas les gusta ser gremialistas y a los demócratas les nace el bichito de ser comunachos.
Queda solo preguntar: ¡¡ ¿Y LA ALEGRÏA?!!

**La diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en la democracia puedes votar antes de obedecer las órdenes (Charles Bukowski)

miércoles, mayo 30, 2007

Dead Can

El camino tenía una pendiente a mi favor, aun así el aire se hacía más escaso, las luces comenzaban a distinguirse y ya no eran solo destellos que viajaban acompañando la panorámica puesta en mi punto elegido como ultima estación. Corría, corría sin parar, con una sensación de felicidad que se hacía presente en mi rostro, a pesar del cansancio. Ya estaba casi al final, cuando, por sus nombres, llamo a gritos a mis acompañantes
– ¿Y qué pasó?
– Nada acá estoy jaja, los cagamos, no corran más.
La sensación era triunfante, casi parecida a cuando aquella vez besé a aquella niña, en la secundaria, se veía tan imposible.
Nuestras caras eran algo parecida a la sensación que tiene el gato cuando cuida la carnicería o cuando te encuentras uno de esos, viles, billetes azules que en donde sale nuestro “héroe” nacional.
Ya celebrando nuestra triunfal bajada, es cuando me doy vuelta para ver detalles de la situación. Es ahí cuando veo a un ágil individuo moreno de casi un metro ochenta y cinco metros de altura. En su mirada se veía sed, sed de justicia. Se sentía humillado, pasado a llevar. Es ahí cuando se da cuenta de mi presencia y de una forma intimidante me grita:
– ¡¡¿SIEMPRE HACES LO MISMO?!!, ¡¿AH?!
Mi cara estaba lejos de ser la de aquel gato feliz cuidando la carnicería, era mas bien una suerte de miedo mezclado con desilusión. Con cara de ingenuidad forzada, lo único que me salió responderle fue:
– no, es la primera vez que lo hago
La situación comenzaba a tornarse turbia, al igual cómo lo estaba siendo aquella noche de bohemia porteña. Mientras el tipo me seguía bombardeando con preguntas:
– ¿ESTAS ACOSTUMBRADO A SALIR ARRANCANDO SIN PAGAR LA CUENTA?
En ese momento me di cuenta que si seguía por una por una senda de revelación en contra del exaltado sujeto, las cosas no iban a quedar bien, así que decidí cambiar mi táctica ofensiva por una más conciliadora. Con cara de “no importa” le pregunto:
– ¿Y cuanto es la cuenta?
– Cuatro mil quinientos pesos
Y me pasa la boleta.
Hago un gesto de “da lo mismo” y dirijo mi mano hacía mi bolsillo trasero derecho de mi pantalón de cotelé café, saco mi billetera de textura camuflaje, la abro, retiro un billete de cinco mil pesos y se lo paso.
El joven recibe mi billete y comienza a subir la calle en dirección al bar en donde trabajaba. Se llevaba mi vuelto, entonces, es ahí cuando, lo agarro del brazo y con voz firme le digo:
– ¡¿Y mi vuelto?!
– Ven a buscarlo al local
Campante caminé detrás de él en busca de mis quinientos pesos, creía necesario ser justo, no me podía dejar pasar llevar.
Justo en aquel momento, levanto la mirada cuando veo a otro sujeto correr en mi dirección, tenía el mismo uniforme que el sujeto de un metro ochenta y cinco, era su compañero. Entre los dos me comienzan a intimidar nuevamente, pero ahora era con mas frenesí.
Al ver esta situación nace nuevamente mi instinto conciliador y le digo al ex humillado mesero:
– Tranquilo compadre, quédese con el vuelto.
Di media vuelta y me largué.